La actividad física no solo mejora nuestra forma física, sino que también tiene efectos profundos en nuestro sistema inmunológico, especialmente en personas con enfermedades autoinmunes. Un reciente análisis sistemático publicado en 2024 por Luo et al., que revisa más de 20 años de investigación, confirma que el ejercicio regular actúa como un potente modulador antiinflamatorio en estas enfermedades.

¿Qué nos dice la ciencia?
La revisión examinó 87 estudios con casi tres mil pacientes con condiciones autoinmunes como artritis reumatoide, esclerosis múltiple, lupus y tiroiditis, entre otras. Los resultados muestran que el ejercicio constante reduce marcadores inflamatorios clave como la proteína C reactiva, la interleucina-6 y el TNF-alfa, que suelen estar elevados y producen daño en estas enfermedades crónicas.
La práctica regular de ejercicio, dosificada y supervisada, genera reducciones sostenidas e importantes en la inflamación crónica, mejorando el estado general y la calidad de vida.
¿Cómo beneficia el ejercicio?
- Disminución de la inflamación general: El músculo libera sustancias llamadas mioquinas que atenúan la respuesta inflamatoria.
- Mejora del sistema inmune: El ejercicio regular fortalece la regulación inmunológica, favoreciendo el equilibrio entre células inflamatorias y reguladoras.
- Reducción de fatiga y dolor: Muchos pacientes reportan menos síntomas y mayor capacidad funcional.
- Beneficios neuroprotectores: En enfermedades como la esclerosis múltiple, el ejercicio aumenta factores neurotróficos que protegen el sistema nervioso.
¿Qué tipo de ejercicio es más efectivo?
Los mejores resultados provienen de programas combinados, que incluyen entrenamiento aeróbico y de fuerza, realizados con una frecuencia y duración progresiva adecuada al estado del paciente. La clave está en evitar el sedentarismo y fomentar la actividad física adaptada a cada persona.
En resumen, el ejercicio regular no es solo una recomendación para mantenerse en forma, sino una herramienta terapéutica poderosa que complementa y potencia los tratamientos médicos en enfermedades autoinmunes. Para cualquier persona con una condición autoinmune, integrar el ejercicio en su rutina diaria puede suponer una mejora sustancial en su salud y bienestar.
Referencias bibliográficas
Luo, B., Xiang, D., Ji, X., Chen, X., Li, R., Zhang, S., Meng, Y., Nieman, D. C., & Chen, P. (2024). The anti-inflammatory effects of exercise on autoimmune diseases: A 20-year systematic review. Journal of Sport and Health Science, 13(3), 353-367.
